Península: “Es el único lugar en el mundo en donde las gaviotas cocineras atacan a las ballenas”


Lo dijo el biólogo Marcelo Bertellotti, investigador del Cenpat. Una imagen de Jornada con una gaviota con un trozo de piel de ballena en su pico volvió a generar alerta. Pide un plan sostenido de control poblacional de la especie. Y asegura que el “rifle sanitario” disminuyó los ataques.

La imagen de una gaviota con un trozo de piel de ballena en su pico, publicada en la edición de ayer de Jornada, volvió a despertar el interés por una problemática que se discute desde hace varios años pero que, por ahora, no parece tener una solución definitiva o, al menos sostenible en el tiempo.

El biólogo Marcelo Bertellotti, investigador del CENPAT-CONICET y profesor de la Univaersidad del Chubut, considerado uno de los especialistas en el tema, habló ayer en el programa “Suban el volumen”, que se emite por Cadena Tiempo, y se mostró preocupado por la falta de un proyecto sostenido para realizar un control poblacional de la gaviota marinera, además de dar un dato no muy conocido hasta ahora: “Las gaviotas cocineras y las ballenas francas conviven en varias partes del mundo, como Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia, pero este comportamiento de ataque sólo se da en nuestras costas”, aseguró Bertellotti, quien también reveló que en algunas zonas de Brasil se está empezando a dar el fenómeno pero en menor medida.

Según el especialista, “las gaviotas se alimentan de trozos de piel y grasa, sobre todo, de crías de ballenas. Así es como se generan heridas que pueden infectarse y ser un gran problema.”

Bertellotti aclara que si bien se habla de “ataque”, “no es una cosa agresiva, pero las heridas producen dolor, daño, un aumento en el desgaste de energía del animal para evitar estos picotazos y las heridas que se abren terminan siendo son vías de ingreso a posibles infecciones.”

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